domingo, septiembre 20, 2009

¡Son los temas estúpido!, (sobre las repercusiones de la Ley de Radiodifusión en el centro-izquierda)




Algo auspicioso sucedió cuando se debatió la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en la Cámara de Diputados dentro del espacio conocido como "centro-izquierda" (denominación que no me gusta, ya que lo "centro" parece encubrir algo vergonzante por ser de izquierda).



Me refiero a la forma en que se fue ordenando la discusión que ya no transitó las coordenadas habituales hasta el presente.



Porque muchas veces en este país se establecieron coordenadas que tuvieron que ver con un pro o un anti a partir determinados liderazgos y en términos absolutos.



Mucho parece devenir en forma indirecta del clivaje peronismo-antiperonismo cuyo significado mutó significativamente con el paso del tiempo, pero dejó como herencia alineamientos confusos en donde muchas veces aparecieron juntos los que deberían estar separados o enfrentados o viceversa.



Como una forma remixada del bipartidismo, eso sucede hoy con el eje Kirchnerismo/antikirchnerismo que muchas veces parece responder antes al folklore que a los intereses reales de los votantes, pero que tiene un significativo peso para el marketing electoral.



Esto viene a cuento de la mutación de las posiciones de Proyecto Sur y del socialismo en el debate acerca de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.



La tradición, que resulta ocioso analizar aquí, siempre acercó al socialismo antes al radicalismo que al peronismo, por lo que siguiendo esa línea siempre solían, salvo excepciones, aparecer cerca de la Coalición Cívica.



Proyecto Sur, por el contrario, es una formación con origen en cierto sector de la CTA, consituida alrededor de la figura de Pino Solanas.



Sin embargo, a pesar de esos orígenes que devienen del movimiento social con la tradición peronista y secundariamente de izquierda, en el contexto del voto de los sectores medios de la Capital, habían decidido hasta el presente hacer prevalecer la faceta crítica respecto del Gobierno Nacional, antes que las coincidencias.



Sin embargo lo que estuvo en juego en la Ley de Servicios Audiovisuales fue otra cosa, y es eso lo que intentamos analizar en este post.



***



Dicen que existió en Proyecto Sur un álgido debate.



Así lo señala al menos en su blog la Agencia Paco Urondo.



Según el relato de ese colectivo bloguero, el debate se habría producido en oportunidad de una Mesa de Debate entre el abogado de derechos humanos Julio Raffo y el experto en medios Guillermo Mastrini.



Si hubiese sido así, ésto no habla mal de Proyecto Sur y especialmente de sus líderes Pino Solanas y Claudio Lozano, ya que es sano, y es conteste con la democracia interna que los dirigentes escuchen la voz de las bases militantes, y modifiquen sus posiciones originales.



Lo que mas allá de ello da lugar a la reflexión son las siguientes cuestiones:



a) El desfile de Pino Solanas y Claudio Lozano por diversos programas de TV cuando la posición de éstos resultaba oscilante, y,sobre todo, cuando en algún momento llegaron a deslizar la amenaza de "no dar quorum" conduce inevitablemente a chicanas como la del legislador macrista Christian Ritondo quien acusó a Pino de "ser funcional al kirchnerismo", respondida por el legislador de Proyecto Sur Fabio Basteiro en estos términos:"Ciertamente, no es la ley de medios lo que le preocupa a este legislador y sus socios macristas. Lo que les preocupa es la desastrosa elección que hicieron el 28 de junio y la decisión del electorado porteño de consolidar una oposición seria y coherente; y no funcional a sus negocios". "Porque si Macri ha tenido un socio para gobernar tan mal como lo ha venido haciendo hasta el momento, ese ha sido precisamente el kirchnerismo que lo acompañó en el 70% de las leyes votadas en la legislatura; no es con chicanas baratas como se solucionan los problemas de los porteños y las porteñas"



b) Y a propósito de lo último es cierto que el nirvana progresista no se alcanzó con el kirchnerismo, y que hasta se puede opinar que el kirchnerismo es antes parte del status quo que una opción de cambio.



Sin embargo, hay cuestiones que resultan contradictorias en muchos aspectos:



Las denuncias acerca de la minería a cielo abierto, el mantenimiento del entramado de privatizaciones y normativas que agreden los derechos sociales sancionadas por el menemismo, que no ha sido desmontado sino excepcionalmente, el "pejotismo", y la amistad con los "gordos" de la CGT han sido límites que no han sido traspasados, y por el contrario potenciados, son cuestiones incontrastables para definir la política oficial, omitirlas sería engañarse o faltar a la verdad.



También es cierto que la familia Macri (no sólo Mauricio) ha sido en mas de una ocasión socia del Kirchnerismo, y que la actuación del bloque del Frente para la Victoria en la legislatura porteña es una muestra de ello, como lo es la asignación del Belgrano Cargas al Grupo Empresarial que lidera Franco Macri.



Pero todo lo anterior no implica dejar de ver el importante avance que en diversas cuestiones se ha logrado respecto de la década anterior y que ese es un piso a defender.



En especial se trata de defender la inserción en América Latina, la nueva Corte Suprema y muchos de sus fallos, en especial el fallo Arriola.



Se trata de reivindicar la estatización del sistema previsional, sin perjuicio de auditar continuamente el destino de los aportes que lo integran, y sin agotar la lista, se trata de defender la Ley de Comunicación y Servicios Audiovisuales.



Todo depende de adonde se coloque el acento, porque es muy fácil ser inmediatamente confundidos con "La Piba" o con "Silvana Giudicci" por mero oposicionismo, porque de lo que se trata es de demostrar que si se concuerda o se disiente es desde una postura específica que es la que define, y que la definición no parte de ¿cómo nos diferenciamos de tal o cual?.



* * *



Es lógico que se produzca entonces un debate dentro del progresismo.



Pero ese debate exige en cada instancia determinar en donde se encuentra la divisoria de aguas que no siempre va a ser la misma.



Si la divisoria de aguas fuera Kirchenrismo sí o no, se estaría cayendo en una trampa, sería un error muchas veces cometido, y sólo serviría para ganar votos.



Pero esa ganacia sería efímera y circunstancial, y puede terminar en chicanas como la que Pino Solanas recibió de Ritondo, que como dijo Basteiro es de "mal gusto".



Pero si se circula por los Canales de TV que, como sabemos, son la Catedral del mal gusto, y de la simpleza argumentativa, también se genera una expectativa, en determinados sectores que interpretan para donde les conviene los mensajes equívocos (que muchas veces son inevitablemente equívocos debido a su complejidad) .



Si se entra en el juego de ver quien es mas o menos opositor, o de quien es mas o menos oficialista, se estará tropezando con una antigua y conocida piedra otra vez.



En este sentido el referente porteño del Sabbatellismo José Campagnoli acerca algunas definciones en un reportaje que le hiciera el diario Miradas al Sur


Define la postura del espacio planteando diferencias y coincidencias con Ibarra, Juez,Binner, y con Proyecto Sur.

Al respecto dice:

"La derecha ha demostrado que no es eficiente, ni honesta como dice, y el centroizquierda desde ser capaz de ponerle limites a la gestión de Macri, pero con una batalla de ideas mejores que las del Pro."

En la campaña presidencial del año 1992, a un electorado que comenzaba a padecer los efectos de la crisis económica, a las aventuras belicistas de Geroge Bush padre un slógan de los propagandistas de Clinton le respondía "es la economía estúpido".

Parafraseando aquello nos podríamos decir a nosotros mismos "¡Son los temas, estúpido!", eso es lo que hoy nos une o nos divide y no de quien vienen,teniendo en cuenta que en una època no muy lejana un conjunto de temas conformaba un programa, y eso definía un accionar político.

Será bueno recordar aquello.



















2 comentarios:

Monikucha dijo...

La centroizquierda debería ser coherente con lo que promovió históricamente. Afortunadamente los de Proyecto Sur se dieron cuenta de que no sirva la oposición por la oposición misma. Me resultó nauseabunda la postura de Bonasso ¿acaso él no era amigo del matrimonio K? ¿Qué pasó en el medio? No hubo grises pasó del amor absoluto al odio absoluto. Esto me hace dudar de su comportamiento en otras épocas difíciles del país ¿no?

Edukator dijo...

Respecto de lo de Bonasso te lo respondo con unos versos de Silvio Rodríguez "Si alguie roba comida y después da la vida ¿Qué hacer?
Claro que invirtiendo los términos