domingo, abril 22, 2007

Mucha madera ( a 40 años de La Balsa



Se están por cumplir 4o años del estreno de "La Balsa" una suerte de mito fundacional del rock en castellano.

Como todo hecho histórico ha sido resignificado con el tiempo, y dio lugar a que posteriores interpretaciones le dieran ese carácter "fundacional".

En prmer lugar se le da carácter presuntamente fundacional porque se dice que ha sido la primera composición de rock en "castellano".

Esto no es tan así, el rock en castellano ya existía, como existían los tangos canción antes de Mi Noche Triste, pero su calidad era por demás dudosa.

En México los Teen Tops se encargaban de versionar en español los temas del rock and roll de los años 50. En nuestro país Sandro por un lado, y el Club del Clan (antes lo habían hecho Billy Cafaro y Luis Aguilé) por el otro se encargaban de cantar rock en español incluyendo composiciones propias de carácter generalmente pasatista y eminentemente comercial. Era La Balsa uno de los primeros éxitos cuya letra poseía un sentido poético, y cuya música no obtante ser facilmente recordable poseía cierta complejidad y cierto vuelo

Se dice también que "La Balsa" implicaba el origen del movimiento hippie en estas pampas, lo que se asocia a un espírtu de época que incluyó otras manifestaciones de rebeldía como el Che Guevara, el Cordobazo, o la rebelión estética del Instituto Di Tella.

La película Tango Feroz se encargó de profundizar esa asociación dándole a uno de sus coautores: José Alberto Iglesias (alias Tanguito) el carácter de "héroe foucultiano" que pagaba el precio de rebelarse frente al "panoptismo", cuando en verdad Tanguito era en todo caso un vulnerable víctima de esos mecanismos y no precisamente un héroe.

Por otra parte los "hippies" y los "militantes" constituían mundos distantes, y los segundos solían ver en los primeros "lúmpenes" individualistas ajenos a la cuestión social.

Sectores como "Guardia de Hierro" (que por entonces se decía "marxista"), expresaban que escuchar a Los Beatles era "reaccionario", y con idéntica cerrazón se trataba a los "pelúos" en Cuba. Eran entonces parte de la "pavada" que había que combatir, y no precisamente parte de la "revolución".

De los dos coautores uno de ellos: Litto Nebbia, se acercó a la política recién en las jornadas agitadas del 73, desde su militancia en el Sindicato de Músicos, y luego del 83 siendo inclusive funcionario, o candidato en listas del peronismo, pero ya en una versión no precisamente "rebelde".

El que gobernaba era el dictador Juan Carlos Onganía y los náufragos justamente no proponían enfrentarlo sino "irse a naufragar", y "partir hacia la locura".

La mayor parte de la juventud como dijéramos en otro post no quería visiones críticas ni estéticas ni políticas, y prefería bailar al ritmo de Palito Ortega. Todos juntos abjuraban del tango como cosa "reaccionaria" o "antigua" , salvo un pequeño grupo de entendidos que disfrutaba de Astor Piazzola, aunque por supuesto rechazando al tango tradicional. A todas esas expresiones diversas les encontraba una vinculación la visión reaccionaria y autoritaria de las dictaduras militares.

La otra leyenda es la que acompaña la creación de la canción.
Todo parte del único album grabado por Tanguito con el acompañamiento de Javier Martínez. En el último track el compositor de Manal le pide a Tanguito que toque La Balsa, y le repite una y otra vez :"En el bar de La Perla del Once compusiste La Balsa".

Así cerraba perfecto la leyenda del loser, la visión en efecto espejo del "exitismo", que como muchas de esas falsas antítesis no son otra cosa que visiones complementarias (no por nada Hollywood tiene muchos films dedicados a losers tanto como a winners).

Según esta óptica Tanguito no pudo ser porque otros "malvados" se aprovechaban de su talento y le robaban sus canciones.

En verdad lo que luego dijo Litto Nebbia suena bastante creíble.

Dijo el músico rosarino que en el baño de La Perla del Once, Tanguito repetía un estribillo que rezaba "Me siento solo y triste acá en este mundo de m...", Litto lo escuchó y completó la letra y la música.

Lo anterior Nebbia lo demuestra con las similitudes musicales que posee La Balsa con otra canción emblemática: "A Garota de Ipanema" ( de la que también se cuenta una historia vinculada con su composición) de Jobim y Vinicius de Moraes, que no podían atribuirse a Tanguito que era primitivo musicalmente.

En verdad la sucesión armónica de La Balsa es similar a la de la bossa de Jobim y a una parte del tema de Lennon y Mac Cartney "You won´t see me" (No me verás).

Según otra versión Tanguito estaba escuchando junto a Pajarito Zaguri un bolero cuya letra decía: "Hoy mi playa se viste de amargura/ porque tu barca tiene que partir/ a cruzar otros mares de locura/ cuide que no naufrague en tu vivir", y que ésto le inspiró la idea.

Sandro cuenta que en La Cueva de Pueyrredón 1723 Litto Nebbia le hizo escuchar con el sólo acompañamiento de su guitarra una canción que el identificó como La Balsa con el fin de recabar su opnión. Al futuro baladista la canción le pareció muy buena, pero dudaba de que pudiera ser un éxito comercial.

Pero mas allá de todas estas disquisiciones cabe preguntarse ¿qué es lo queda después de estos 40 años?

Queda desde ya una canción que ha sido versionada muchísimas veces, incluyendo una interpretación de Miguel Abuelo y otra de Jairo en francés.

Quedan muchos significados, con lo que el que primigeniamente hubiesen querido darle los autores queda diluído.

Esta cuestión polisémica se refleja en los múltiples debates que se han producido alrededor del significado de la letra.

Algunos intentaron ver en La Balsa el armado de un "porro", lo que fue enfáticamente desmentido por Litto Nebbia quien dijo que el acceso a la cannabis no era por entonces frecuente en el país.

Si bien no resulta claro que haya sido inspirada por ninguna sustancia alucinógena su poesía tiene algunos puntos de contacto con Mr. Tambourine Man, la canción que Bob Dylan admite explícitamente que está dedicada a la marihuana, o con Strawberry Fields For Ever en la búsqueda de lo que podríamos llamar territorios virtuales.

Mientras Dylan los buscaba entre los "anillos de humo de la mente" , o en "las vacías y ancestrales calles demasiado muertas para soñar", Lennon lo hacía en "malentender lo que se ve" Nebbia y Tanguito lo hacían en La Balsa que partirá "hacia la locura".

Es que los grupos que rechazan el status quo siempre han oscilado entre querer tomar el Palacio de Invierno para cambiar la realidad, o viajar en busca de la Isla de Utopía como lo hacían los sionistas del siglo XIX, diversos grupos anarquistas o como es el caso en nuestros días del "Obispado de Partenia"( experiencia a la que nos referiremos en otros post).

Pero ¿que sucedió finalmente con los protagonistas de esta historia y con los lugares que en que se produjo?

Tanguito y Oscar Moro ( el baterista de Los Gatos) fallecieron cada uno en diferentes momentos, pero ambos a edades en las que no se espera normalmente la muerte.

El primero fue en 1972. El país estaba convulsionado con el regreso de Perón, y la sociedad se encontraba en ebullición pero seguramente él no se hallaba en condiciones de percibirlo dado el estado en el que se encontraba. Se había escapado del Hospital Borda donde había sido recluído luego de un proceso judicial inventado en donde se confundía su condición de adicto con la de narcotraficante. Como se sabe fue atropellado por una formación del Ferrocarril San Martín que el pretendía que lo llevara de vuelta hasta su casa de Caseros en el Gran Buenos Aires.

El segundo murió como fruto del alcohol hace pocos años tras haber sido baterista de muchos importantes grupos nacionales como los mencionados Gatos, Color Humano, o aquel extraordinario Serú Giran donde compartía cartél junto a Charly García, Pedro Aznar y David Lebón.

Litto Nebbia por su parte, se transformó en uno de los referentes de la música argentina abordando otros estilos como el Jazz, el tango, o el folklore, aparte del rock. Con el tiempo adquirió mucha información musical, pero perdió mucha de la espontaneidad del adolescente que cantaba La Balsa, no siempre con el mejor resultado estético.

Sin embargo, aparte de muchas canciones, su mejor aporte a la cultura nacional ha sido la creación del sello Melopea adonde graban excelentes músicos que no son facilmente digeribles para el mercado masivo.

Ciro Fogliatta ( el que tocaba el órgano Farfisa) y Alfredo Toth( bajo), se transformaron en músicos respetados aunque siempre mantuvieron un discreto bajo perfil. El primero de ellos lo hizo trabajando muchos años en España, el segundo participando de experiencias medianamente exitosas como el grupo Git durante los años 80.

En cuanto a Kay Galiffi ( primera guitarra), se perdió en el anonimato cuando en 1968, tras la primera separación de Los Gatos se fue a vivir a Brasil, luego de contraer matrimonio con una muchacha oriunda de ese país. Su lugar fue tomado años después, cuando Los Gatos volvieron, por el recordado Pappo Nappolitano.

La Cueva de Pueyrredón 1723 fue cerrada al poco tiempo de ser estrenada La Balsa, mientras que La Perla del Once aún está en la esquina de Jujuy y Rivadavia en una versión "aggiornada" distante de la de la época en que la canción fue compuesta.

En 1967 cuando se compuso La Balsa los Beatles estrenaban La Banda de Corazones solitarios del Sargento Peppers, la juventud norteamericana protagonizaba en San Francisco el verano del amor y se oponía a la Guerra de Vietnam, y el Che Guevara era asesinado en Bolivia.

Al año siguiente París fue una fiesta y los jóvenes franceses unieron en su imaginario a los íconos pop junto a Mao y al Che. Dos años después el Cordobazo iniciaba una nueva etapa en la vida política argentina.

Mientras tanto y en estos cuarenta años La Balsa fue evocada en reiteradas ocasiones:

Luis Alberto Spinetta en su Cantata de Puentes Amarillos la evoca diciendo que ; "En el mar/naufragó/una balsa que nunca zarpó", Leon Giecco la recuerda en "Los Salieris de Charly" y un sobrevivente del Belgrano la cantaba desesperado mientras remaba en el bote salvavidas.

Es que La Balsa, si bien no en su música, trasunta un sentimiento tanguero en la melancolía de su letra. Porque esos versos aluden de alguna forma al desencanto que muchas veces suele ser un punto de partida.

En algunos casos como los de Moro o Tanguito es un punto de partida "hacia la locura", en otros un punto de partida hacia el cinismo, y en otros finalmente un punto de partida hacia la búsqueda de otros territorios, quizás mejores.

En este post, y como un humilde homenaje ofrecemos al comienzo, en formato video, una muy interesante versión del tema por parte del grupo Arbol, con un hermoso arreglo a cuatro voces, como una demostración de que el puente entre las genraciones es posible así haya corrido mucha agua y mucha sangre, y para los que que quieran disfrutar de la versión original se la ofrece en formato audio con sólo clickear aquí.

Mientras tanto, para los que siguen buscando, les decimos que hoy como hace 40 años hace falta "conseguir mucha madera", que hace falta conseguirla "de donde sea", pero no ya para partir "hacia la locura", sino hacia mejores rumbos, que tal vez eso sea posible, y mientras no se encuentren para seguir buscando que siempre es productivo.

LETRA

Estoy muy solo triste, acá,
en este mundo abandonado,
tengo la idea la de irme
al lugar que yo mas quiera.
Me falta algo para ir,
pues caminando yo no puedo.
Construiré una balsa y me iré a naufragar.
Tengo que conseguir mucha madera,
tengo que conseguir, de donde sea.
Y cuando mi balsa esté lista partiré hacia la locura
Con mi balsa yo me iré a naufragar.

1 comentario:

Monica Laura dijo...

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Lic.Mónica Laura Creus Ureta
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