viernes, junio 29, 2012

Con mis libros y mi radio. Solos en la noche.

Ya varios van a hablar de Juan Alberto Badía en este duro momento de su partida.

Yo quisiera aportar vivencias personales, que tal vez sean las de muchos de mi generación

Allá a mediados de los 70, cuando asumía la dictadura y comenzaba la noche de nuestra historia Juan Alberto Badía tenía dos programas.

Uno que iba por TV y que no recuerdo el nombre, y otro que iba por Radio del Plata dedicado al calzado flecha, cuyo tema de presentación era "Curiosa Noche" del dúo Vivencia".

Badía, como todos sabemos, era llamado, parafraseando aquello de que Julio Jorge Nelson.la "viuda de Gardel" , la "viuda de los Beatles".

Su amor mas que sincero  por el cuarteto de Liverpool se completaba con  la continua promoción de músicos y bandas locales.

Esa preservación de los íconos de ese pasado entonces reciente de fin de los 60 hasta inicios de los 70 era esa nostalgia de "aquello que nunca jamás sucedió" o, mejor dicho, que sí había sucedido, pero que no habíamos vivido.

Evocar ese tiempo no vivido,  o vivido en nuestra mas tierna infancia, era evocar lo que nos faltaba con las asfixia dictatorial de por medio.

Durante el año 76, gracias a ese programa de Badía había sobrevivido en algo el rock nacional.

Gustavo Santaolalla con Soluna adonde tocaba un Alejandor Lerner muy joven era un invitado frecuente. también lo eran Los Jaivas antes de exiliarse cantando entre otras cosas "Pregón para iluminarse", Chasrly García con su Máquina de hacer pájaros y Nito Mestre con sus desconocidos de siempre.

Pero mi recuerdo personal se centra en un programa que iba por Radio del Plata: el de Flecha Juventud cuya cortina musical era "Curiosa noche" del dúo Vivencia.


Esa melodía que hablaba de los "libros y mi radio que me van a acompañar" y que la noche "con su ropaje oscuro mi conciencia pone a andar"

Iba de 22 a 5 y lo acompañaba en la locución Graciela Mancuso

Era inevitable la asociación con "Solos en la Madrugada", esa película de José Luis Garci que hablaba de un programa de radio cuyo locutor era un personaje interpretado por José Sacristán que enviaba mensajes en clave en el tramo final de la dictadura franquista

Recuerdo de ese programa, por ejemplo, cierta vez, cuando aún las bandas internacionales no llegabana la Argentina había organizado un " tour" para escuchar a Genesis en vivo desde Porto Allegre que fue transmitido en directo.

Un amigo y compañero mío de colegio que es hoy un excelente abogado, pero que hubiese sido un excelente periodista por ser alguien sumamente curioso y decidido a punto tal de haber podido realizarle en plena adolescencia un reportaje a Jorge Luis Borges un día quiso conocer a JAB y lo hizo.

Ese encuentro se prolongó en otros y de allí eso dio inicio a una amistad.entre este amigo mío y Juan Alberto Badía

Mi amigo, un pibe viajado, solía traer discos piratas y oficiales de sus viajes, y esos discos como los que en su mayoría aportaba Dardo Ferrari servían para una sección que ese programa tenía los viernes en la que transmitían recitales en vivo de grandes bandas.

En alguna emisión de ese programa o de uno posterior pionero de las FM llamado "Piedra Libre" le llevó algún álbum de Litto Nebbia, entonces exiliado en México.

Badía se puso a explicar entonces quién era Litto, desconocido por curioso que suene para la generación que había sido adolescente en la dictadura que se había encargado muy bien de borrar todo recuerdo proveniente de las "subversivas" etapas anteriores a su acceso al poder

Juan Alberto pasó sin problemas los temas de Litto.

Es que desde el programa de Flecha Juventud el mismo pasaba muchas veces artistas prohibidos a los que les cambiaba el nombre para que los censores de turno no supiesen de quien se trataba.

En ese programa escuché por primera vez a León Gieco cantando Solo le pido a Dios en su primer versión que no era la que conocemos mas acelerada y en ritmo de taquirari por Mercedes Sosa, sino pausada, reflexiva y con el bandoneón de Dino Salussi haciendo las portes que Gieco después interpretaría con la armónica

Recuerdo en el programa de Flecha escuchar  a Victor Heredia con otro nombre para despistar a los censores  entre otros, o a Marilina Ross cuando aún estaba prohibida dando un reportaje.

Alguna vez lo vi personalmente acompañando a mi amigo y se presentó extendiéndome una mano y diciéndome "Juan Alberto Badía" como si no lo conociese.

Pasó el tiempo, pasó Badía y Compañía, ese excelente programa que amenizaba los Sábados a la Tarde antes de que los jóvenes y adolescentes saliéramos, con sus recitales, con sus figuras y con aquellos que allí también hicieran sus primeras armas.

Pasó Imagen de Radio ese programa montado sobre la base de la original idea de televisar un supuesto programa de radio con Adolfo  Castello, y Silvina Chediek entre otros

Años después lo crucé en los pasillos de la Legislatura de la CABA adonde venía como Director de la Radio de la Ciudad de Buenos Aires a las reuniones preparatorias del presupuesto.

Ya mas adulto, lejos de aquel pendex que acompañó en alguna oportunidad al otro "pendex" amigo de él, me observó, viéndome  ahora trajeado ,y, repito,mucho mas adulto y tratándome de Usted me saludó como si me conociera.

Es que Badía era básicamente un tipo muy amable y mas que nada un buen tipo.

Un tipo muy común con creatividad y buen gusto al que le jodían evidentemente las arbitrariedades de la dictadura, las que cometía con los artistas.

No era Rodolfo Walsh, pero esas puertas que abrió en la noche dictatorial cuando de los libros y la radio nos acompañaron en esa otra, esa curiosa noche que con aunque él no se diera cuenta "con su ropaje oscuro nuestra conciencia puso a andar".











2 comentarios:

Ricardo Romaj dijo...

Hola.yo tambien lo escuchaba pero no me acordaba que era badia. No se si te llegara este comentario..pero muchas gracias porllevarme a mi adolescencia de nuevo. Un abrazo

Anónimo dijo...

Cuantos recuerdos, todas las noches escuchando en esa época a Del Plata con Juan Alberto Badia y Grace Mancuzo, que programones, Curiosa Noche, Flecha Juventud, y tantos otros, cuantas horas de alta calidad humana y de música compartida. Cuantos recuerdos que se transformaron en aprendizajes. Con los libros y mi radio, que van a acompañar...
Salu2
EdW