miércoles, julio 01, 2009

Honduras, lo que no le interesa a Mirtha Legrand (parte II) o tu pasado te condena



Es increíble que la Señora Mirtha Legrand sea una formadora de opinión en nuestro país.

En una mesa cuyos comensales eran los "triunfantes" candidatos PRO: Francisco de Narváez, Mauricio Macri , Felipe Solá y Gabriela Michetti, la "Señora" se despachó con la siguiente frase:

"Creí que la Presidente me iba a hablar de la gripe ( lo dijo pronunciando en francés el nombre de la enfermedad), y no de Honduras, a lo que agregó "A mi no me importa Honduras".

Esta Señora que lleva ya 40 años formando opinión con sus reaccionarios almuerzos no siempre se mostró tan poco interesada con lo que sucedía en otras partes de Latinoamérica.

Recuerdo por ejemplo sus almuerzos de la época de la dictadura en que sus comensales eran tanto estrellas del momento del firmamento televisivo, como funcionarios dictatoriales y "analistas políticos" que coincidían en todo con la opinión dictatorial.

La Señora jamás se quejo de ser "censurada" en esa etapa oscura de la vida argentina, como sí lo hizo con distintos gobiernos constitucionales.

En particular me voy a referir a uno de los programas de ese período, del año 1980 cuando se estaban por celebrar en Estados Unidos las elecciones en las que finalmente Ronald Reagan vencería a James Carter.

No recuerdo en particular el nombre de los comensales, pero sí recuerdo que la mesa estaba integrada por "expertos en política internacional" varios y una cantante de esa época llamada Ángela Carrasco ( que solía integrar duetos con el cantante español conocido como Camilo Sexto).

Los comensales hacían abierta campaña a favor de Reagan, y se mostraban molestos con Carter sobre todo por su política de derechos humanos.

Mirtha se encontraba plenamente de acuerdo con las opiniones de sus comensales "expertos" , y, en cierto momento, dirigiéndose a Ángela Carrasco, (que allí me enteré que era salvadoreña, porque sus biografías indican que em verdad es dominicana), le dijo algo así:

" Cosas como las que están pasando en tu país antes no pasaban", a lo que le agregó"en otra época Estados Unidos hubiese intervenido militarmente".

La Carrasco, seguramente interesada en promocionar alguno de sus discos, asentía sin muchas ganas, conciente de la situación de guerra civil que vivía El Salvador, o tal vez pensando que la diva se refería a Santo Domingo, y que tal como fue el deseo de Mirtha, inició una camino de represión y asesinatos seriales contra opositores de izquierda que se cobró entre otras vícitmas al Obispo de El Salvador Monseñor Arnulfo Romero.

Sería bueno que tantos "arqueólogos" televisivos que rescatan insólitos archivos pudiesen rescatar esta perla.

La periodista Sandra Russo escribe hoy una indignada y plenamente justificada nota sobre los dichos de la Legrand a la que Cecilia Rosseto le parecía "aburrida" por ser de izquierda, y de la que se sabe que fue una de las principales aportantes a la causa del "algo habrá hecho" de los años de plomo.

Pero la "Señora" goza de impunidad, nadie le recuerda nada, y políticos varios ( y no sólo políticos) se sientan a su mesa para que muchas veces los rete y los humille, no se sabe con qué autoridad

Para el que le interese lo que sucede en Honduras seguimos recomendando este link:






























3 comentarios:

Edukadores dijo...

Es sorprendente como se forman opiniones a traves de la television.
Ayer me dijeron: "despues del fracaso en las elecciones, cristina se pone a hablar de Honduras"
POR SUPUESTO!! si creemos que lo del domingo (ay dios..) fue una expresion democratica, entonces no nos callemos con temas como el de Honduras.
Las limitaciones de la democracia estan a la vista a traves de la historia, una lastima que lo aceptemos o que evitemos hablar del tema.
Un gusto siempre leerte.

Edukator dijo...

Acalaración siempre necesaria:
Los Edukadores que dejan este comentario no son los de este blog sino los del blog "Rebelión en La Granja a los que también es un gusto leerlos

Ariel Corbat dijo...

EL DILEMA HONDURAS



Tan contundente ha sido la respuesta de la ONU y la OEA frente a la crisis política de Honduras que no puedo resistir la tentación de preguntarme si aquello que ha generado un consenso cerrado y evidente por parte de la comunidad internacional, es decir que la defensa de la democracia pasa por la restitución al cargo del -destituido por el Congreso- Presidente Manuel Zelaya, realmente sea lo que parece ser. Y esto por estar prevenido que en el ánimo de los teóricos marxistas siempre está presente la idea de ahorcar a los burgueses con las sogas que los propios burgueses venden, vale decir, ahogar a las democracias apropiándose del discurso democrático y desvirtuando las herramientas propias de la democracia. Venezuela es un claro ejemplo de ello.

Por cierto, no puede tomarse muy seriamente a la OEA. Nadie lo hace. El rápido pronunciamiento contra el Congreso y la Corte Suprema de Justicia de Honduras contrasta con la marcada tolerancia frente a la perpetuación de la dictadura comunista en Cuba. Recientemente el castrismo, por aquello de que es “una cosa tan fea la OEA”, se ha dado el gusto de ver al patético organismo regional irle al pie para mojarle la oreja al rechazar de plano su integración al mismo.

Tampoco puede indicar el rumbo acorde con la corrección la postura de Estados Unidos, cuya política exterior se caracteriza por el desacierto permanente y no querer entender lo que sucede en la región.

Uno de los males que afecta al desarrollo democrático en los países latinoamericanos es la tendencia al caudillismo y la obsesión de los mandatarios por acceder a reelecciones indefinidas; ya sean de izquierda como Chávez o de derecha como Uribe las ambiciones personalistas debilitan el afianzamiento de los sistemas democráticos donde la alternancia en el poder contribuye a la vitalidad del espíritu republicano. En los afanes reeleccionistas se consumen energías que deberían volcarse a la gestión, porque es dando prioridad a la resolución concreta de los muchos problemas que afectan a la calidad de vida de nuestros países, y creando consensos para la continuidad de políticas de Estado como se fortalece la democracia. Uruguay, como Chile, son países donde esto parece estar claro.

Fue esa necesidad egocéntrica de atornillar el traste al sillón presidencial la que desató el conflicto de poderes en Honduras. Esa tozudez del Presidente Zelaya al querer forzar los limites constitucionales y confrontar con las decisiones de la Corte Suprema de Justicia no puede ser obviada a la hora de decidir que pasos dar en apoyo de la democracia. La reacción de la ONU ha sido tan apurada como superficial, y por ver el árbol, que viene a ser Zelaya, no se ve el bosque, que es el complejo de las instituciones que conforman la realidad constitucional en el país de José Cecilio Del Valle.

No creo que Hugo Chávez, ni Raúl Castro, ni Evo Morales, ni Rafael Correa, ni Daniel Ortega, quieran democracia en Honduras, sería estúpidamente ingenuo suponer que estos populistas de la retrógrada ola izquierdista, a la que pretendía integrarse Zelaya, tengan por meta consolidar republicas. Y el colmo de la estupidez sería generar un clima hostil contra la pequeña Honduras que sirva de guiño para que el demagogo venezolano cumpla su bravata de intervención militar.

Alguna vez el Dr. Raúl Alfonsín dijo que los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, y esa debe ser la premisa con la cual atender a la crisis de Honduras. La ONU, antes que bregar por restituir a Zelaya, debería contribuir para que las elecciones de Noviembre se lleven a cabo con la mayor tranquilidad posible, sin proscripciones y con transparencia, de modo que sean los propios hondureños quienes resuelvan la encrucijada al decidir su destino.

Civilización o barbarie, esa sigue siendo la cuestión.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
http://www.plumaderecha.blogspot.com
Estado Libre Asociado de Vicente López.