sábado, agosto 09, 2008

Los dinosaurios ahora si van a desaparecer



Cecilia Pando insultando en Corrientes a Eduardo Luis Duhalde, Menéndez en su descargo aludiendo como si nada hubiese pasado a viejos tópicos de la guerra fría y de la lucha antisubversiva, Bussi oscilando en su defensa entre la lástima y el insulto son imágenes patéticas y finales.

Los apólogos de la dictadura y del terrorismo de Estado son en nuestro país una franca minoría que ya desearía para sí el consenso que en Chile ostenta el pinochetismo.

No cuentan con el sentido común social, ni siquiera con el respaldo medíatico, como lo demuestran los comentarios del grupo Clarín, que. obviamente, así no opinaba cuando los hoy juzgados eran amos y señores.

¿Esto sginifica que en la Argentina no hay mas derecha?La pregunta es retórica e irónica.

La respuesta es obviamente negativa.

¿Esto significa que han crecido opciones de izquierda o populares?

La pregunta y la respuesta son idénticas a la anterior.

¿Entonces que es lo que sucede hoy en día en nuestro país?

Si tal como dice el amigo Darío L Machado Rodríguez en el blog cubano "La Polilla", ser de izquierda es ser "anticapitalista", las expectativas de la sociedad argentina no son de izqueirda, ya que se hallan plenamente dentro del sistema capitalista.

Las pruebas sobran:Los porteños han votado un proyecto declaradamente de derecha, el Gran Buenos Aires, bajo el formato justicialista votó a un gobernador de derecha, el interior critica a "los porteños" identficándolos con el gobierno nacional desde la derecha.

El gobierno nacional invoca discursivamente a la izquierda, cuando enfrenta a la oposición, pero al tiempo deja sentado que lo que prentende es un "país serio", o un "capitalismo serio".

Mas allá de lo discursivo también se advierte que si el paradigma de los 90 era immportador, el actual es exportador pero de commoditties, y de bajos costos laborales.

Si el paradigma de los 90 era privatizador, el actual mantiene las privatizaciones existentes, reprivatiza, o termina estatizando para salvar a los privados que dejaron los servicios de los que hicieron cargo en estado de desastre, cono es el caso de Marsans, por ejemplo, o como lo fue el de Aguas Argentinas.

La crispación de unos y otros ¿Dónde encuentra sustento entonces?

En cuanto al gobierno la apelación a los 70 fue útil para neutralizar a sectores progresistas que habían sido esquivos a los otros gobiernos constitucionales, y para bendecir la trayectoria de algunos funcionarios que consideran haber participado de una epopeya que los legitima de por vida.

Eso no resultó durante el reciente conflicto del campo.

La apelación al folklore peronista y setentista, sólo sirvió para que se invocase en efecto espejo lo contrario en donde en un cambalache absoluto se mezclaban discusiones por la renta agraria con malestar por el proceso inflacionario encubierto.

Esos que se enfrentan no son los "escuálidos" que conspiran contra Chávez, o los santacruceños que socavan a Evo Morales, aunque ellos mismos crean serlo.

Pero por eso el pueblo no se volvió nostálgico de la dictadura.La soledad y el patetismo de Bussi, Pando, y Menéndez así lo demuestran.

Hoy por hoy debaten una derecha populista y otra oligárquica y tradicional.

Las potencialidades de izquierda se diseminan y esconden aquí y allá.En definitiva, y como diría Charly García los dinosaurios van a desaparecer, y como vemos se transforman en aves de rapiña mas ágiles y sutiles que sus predecesores.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y la izq2uierda y el progresismo le hacen el juego a la derecha linda.

Edukator dijo...

¿Cual es la derecha linda?
Creo que no existe. Lo de acusar a la izquierda (¿Cual?) de hacerle el juego a la derecha, a veces responde a una realidad, otras es un reproche hacia cualquier sector de izquierda que asume un postura independiente. No se de que se trata en esta situación

Ulises dijo...

Bueno, quizás te interese este texto que es de la película "Waking Life", de Richard Linklater:

"Nuestra crítica empieza como empiezan todas las críticas: la duda. La duda se convirtió en nuestra narrativa. Nuestra fue la búsqueda de una nueva historia, propia. Y nos aferramos a esta nueva historia llevados por la sospecha de que el lenguaje ordinario no podría explicarla. Nuestro pasado aparece congelado en la distancia, y todos nuestros gestos y acentos, significaron la negación del viejo mundo y la llegada de uno nuevo.
La manera en que vivimos creó una nueva situación, de exuberancia y amistad, propia de una microsociedad subversiva en el corazón de una sociedad que la ignoró. El arte no era la meta pero sí la ocasión y el método para localizar nuestro ritmo específico, y enterró posibilidades de nuestro tiempo. El descubrimiento de la verdadera comunicación era de lo que trataba todo, o por lo menos la búsqueda de esa comunicación. La aventura de encontrarla y perderla. Nosotros los intranquilos, los inadaptados, continuábamos buscando, llenando los silencios con nuestros propios deseos, miedos y fantasías. Partiendo del hecho de que no importa cuán vacío nos pareciera el mundo, sin importar cuán degradado y gastado se viera el mundo, sabíamos que todo era posible todavía. Y dadas las circunstancias adecuadas, un nuevo mundo era tan probable como el anterior.
Empezar todo de nuevo desde el principio."